Vacío está mi cuerpo como un cementerio llorando su celo.
No hay para mí extravagante soneto para lucir a la sombra de cual música.
Andante mi luz empobrece su velo. Empapada vestidura que hoy llevo a causa entera del sabor que viene de la falta.
Mi lazo entrego, aqui, sin coronas ni desengaños.
La mujer de nadie pasa entre vosotros.
Mirad esta vez.
Escuchad su risa que se apaga.
Mirad la perpetua melancolía que deshace sus ojos.
¡Ay de vosotros que podéis verla!¡Ay de vosotros por los que la llama de su vergüenza fue alcanzada!
Vacía está mi tumba hoy que la llama cambia por la ceniza.
Absuelto el cuerpo.
Deshecho
para más nunca.
Alzo la pobreza con la que me embebo para decir estas palabras:
La que veis no está entre vosotros.
vanvelvet - 28/12/05
daily writing by vanvelvet
jueves, 11 de septiembre de 2014
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