daily writing by vanvelvet
lunes, 11 de mayo de 2009
0006 -
Sueño.
Ahuyento la melancolía con demasiada voluntad, y aunque, más que en claro está que me he servido de ella ampliamente, necesito alejarla.
La ventana estaba cerrada. El sueño, atrapado, se estrelló contra el vidrio. Rebotó y cayó justo a mi lado. Pero, una vez más, yo dormía, aunque ya sin soñar, pero dormía, y casí reía. Casi sentía la brisa fresca de ese campo de otoño.
Pero nada de eso podía ser.
Y no por la fortuita trampa de la melancolía, sino porque el sueño se había accidentado.
Este no es ningún fin,
ningún mal recuerdo querrá quedar.
Es un episodio de transformación como los que llegan siempre.
Cambia la serpiente la piel,
cambia y se aquieta.
Ya sin dormir, y con el buen ánimo de tan cálida estación de las hojas,
aparto las lágrimas de mi pequeño sueño atolondrado,
le limpio la cara,
abro la ventana
y lo suelto a volar.
11/05/09
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