Cada día me sueño en un sueño sin fondo.
En un frío sin dueño.
En un día sin muertos.
Es difícil pero atravieso el sueño como si por un camino de rocas
todo se desbarrancara lentamente.
Es difícil pero lo atravieso
y del otro lado te encuentro a tí
tomando un café junto a un ciervo,
mezclando tu pelo con el color del cielo.
Cada día me despierto en de un sueño sin fondo.
De un sueño dicho y desdicho.
Vago un rato en ese implacable duermevela que me desvela lento;
poco a poco recuerdo los fragmentos sueltos de, no sé si el último sueño.
Días largos o cortos entre
un pequeño trayecto que atravieso por la Diagonal.
Entre conocerte e imaginarte.
Ahora vago en una multitud de nadies
pero todo casi se convierte en algo.
Y cuando no vienes,
te espero.
Y cuando nada digo,
es porque no estás.
21/05/09
Tu eres mi decir.
Eres el lugar desconocido
donde las sensaciones se transforman
en el devenir de mis sueños diurnos
y en el saberles mientras les digo.
21/05/09
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